Descripción
This article addresses the study of empathy from an interdisciplinary perspective that integrates philosophy, psychology, neuroscience, and evolutionary biology. Starting from the problem of its definition—often reduced to the slogan "putting oneself in another's shoes"—it conducts a comprehensive review of the main theories that have attempted to explain this ability (simulation theory, theory-theory, ”enactivist”, and phenomenological approaches), aiming to overcome partial perspectives. A unifying hypothesis is proposed, arguing that, from a psycho-evolutionary standpoint, this skill emerges as a mimetic adaptation aimed at compensating for a progressive deficiency in the genetic transmission of behaviors, facilitated by increasing “encephalization” and consequent “altriciality” resulting from premature births. Psychological, it is supported by a "supramodal" automatic inference mechanism, triggered by the perception of others' intentional acts and mediated by mirror neuron systems. Finally, it is concluded that empathy operates as an integral and "embodied" cognitive-affective process that, far from being mere projection or emotional contagion, allows for a unique understanding of others' inner worlds through the recreation of their intentionality.
Este artículo aborda el estudio de la empatía desde una perspectiva interdisciplinar que integra la filosofía, la psicología, la neurociencia y la biología evolutiva. Partiendo del problema de su definición —a menudo reducida al eslogan "ponerse en el lugar del otro"—, se realiza una revisión exhaustiva de las principales teorías que han intentado explicar esta habilidad (teoría de la simulación, teoría de la teoría, enfoque “enactivo” y fenomenológico), con el fin de superar visiones parciales. Se propone una hipótesis unificadora, argumentando que, desde un punto de vista psicoevolutivo, tal destreza surge como una adaptación mimética encaminada a suplir una carencia progresiva en la transmisión genética de conductas, facilitada por una creciente “encefalización” y una “altricialidad” consecuente, fruto de alumbramientos prematuros. Psicológicamente, se sustenta en un mecanismo de inferencia automática “supramodal”, detonado por la percepción de actos intencionales ajenos y mediado por sistemas neuronales especulares. Finalmente, se concluye que la empatía opera como un proceso cognitivo-afectivo integral y "corporeizado" que, lejos de constituir una mera proyección o contagio emocional, permite una comprensión única de la interioridad ajena a través de la recreación de su intencionalidad.