Uso de biocarbón para la remoción del herbicida bromacil
Resumen
El crecimiento desmedido poblacional ha llevado al uso intensivo de compuestos químicos
para aumentar la productividad y rendimiento de los sistemas agropecuarios, esto con el
propósito de garantizar alimentos a la sociedad. Sin embargo, estos compuestos tienen la
capacidad de transferirse a otras matrices, como a los sistemas lóticos. El consumo de agua
contaminada con estos productos puede tener efectos adversos sobre la salud humana. En
este contexto, Costa Rica se destaca como uno de los principales exportadores de piña, un
monocultivo que se caracteriza por el uso intensivo de plaguicidas, entre los cuales se
encontraba el bromacil. Este estudio evalúa la capacidad de adsorción del bromacil en agua
artificial utilizando biocarbón producido a partir de rastrojos de piña, recolectados en Río
Cuarto de San Carlos y tratados mediante pirólisis a 700 °C. Posteriormente, fue
caracterizado mediante análisis de pH, conductividad eléctrica, análisis elemental, área
superficial específica (BET), capacidad de intercambio catiónico (CIC), hidrofobicidad, y
microscopía electrónica de barrido (SEM). El biocarbón presentó un rendimiento de
carbonización del 29,5%, 19,75% de cenizas y 52,96% de carbono fijo, indicando una
estructura estable y adecuada para adsorción. La caracterización mostró un pH alcalino
(10,39), alta superficie específica (104,32 m²/g) y notable porosidad (42,01 m²/g). Las
pruebas de adsorción se realizaron en soluciones de bromacil a una concentración inicial de
220,3 µg/L, donde los datos de equilibrio se ajustaron adecuadamente al modelo de la
isoterma de Henry, obteniendo una constante K de 16,77 L/mg y un coeficiente de correlación
de 0,9971. Se logró una capacidad máxima de adsorción de 104,413 mg/g para la menor masa
de biocarbón utilizada, la cual es superior a la obtenida en estudios similares. Se evidencia
que los rastrojos de piña pueden ser utilizados como adsorbente en la remoción de bromacil,
demostrando ser una opción viable de tratamiento de agua. Uncontrolled population growth has led to the intensive use of chemical compounds to
increase the productivity and yield of agricultural systems, with the aim of ensuring food for
society. However, these compounds have the capacity to be transferred to other matrices,
such as lotic systems, and the consumption of water contaminated with the metabolites of
these products can have adverse effects on human health. In this context, Costa Rica stands
out as one of the main exporters of pineapple, a monoculture characterized by the intensive
use of pesticides, including bromacil. This study evaluates the adsorption capacity of
bromacil in artificial water using biochar produced from pineapple residues collected in Río
Cuarto, San Carlos, and treated by pyrolysis at 700°C. It was subsequently characterized by
pH, electrical conductivity, elemental analysis, specific surface area (BET), cation exchange
capacity (CEC), hydrophobicity, and scanning electron microscopy (SEM). The biochar
showed a carbonization yield of 29,5%, 19,75% ash, and 52,96% fixed carbon, indicating a
stable structure suitable for adsorption. The characterization showed an alkaline pH (10,39),
high specific surface area (104,32 m²/g), and notable porosity (42,01 m²/g). Adsorption tests
were performed on bromacil solutions at an initial concentration of 220,3 µg/L, where the
equilibrium data were adequately fitted to the Henry isotherm model, obtaining a K constant
of 16,77 L/mg and a correlation coefficient of 0,9971. A maximum adsorption capacity of
104,413 mg/g was achieved for the lowest mass of biochar used, which is higher than that
obtained in similar studies. It is evident that pineapple residues can be used as an adsorbent
in the removal of bromacil, proving to be a viable water treatment option.
Descripción
Proyecto de Graduación (Licenciatura en Ingeniería Ambiental) Instituto Tecnológico de Costa Rica, Escuela de Química, 2024. Esta tesis cumple con el objetivo ODS 6:
garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todas las personas.
Meta 3:
mejorar la calidad del agua reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduciendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reciclado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial.

